Tuesday, July 10, 2007

their sweet little voices like and echo in my mind…

I herd the bangging of his little leg. I am awake mummy, I am awake. I went runnig and nobody was there. MY breast where full of milk waiting to feed him and tell him Good morning… baby seany puus…

NO Thomas, Nitendo in the morning no. get a nice stamp from school and you can play only half and hour. Also I will be making some pasta today. do you like that?

Silly billy one, silly billy two. tell me how much you love me? : from here to the moon mummy. Mas que mas que todo.

I am just baby seanito baby seansoso…

Come on boys, Nooddy started already!

Posted by Lory at 08:20:09 | Permalink | No Comments »

Sunday, July 8, 2007

A RECICLAR!

 

Verde Britain

 

La vida cotidiana has sido transformada en un constante reciclado. Por amor a la tierra o por temor al municipio, los ciudadanos de Cambridge debemos dividir nuestros desperdicios y reconsiderar lo que se puede volver a utilizar, de lo contrario, enfrentamos multas millonarias

En cada casa y distribuidos por el propio gobierno, existen dos contenedores de basura que almacenan hasta 15 bolsas de supermercados llenas. El negro es para desperdicios no  orgánicos; como envoltorios de plásticos y el verde es para productos como papel o de origen animal y vegetal que se pueden convertir en abono  para las plantas. A esto se le suma un recipiente para poner las latas y vidrios. En puntos clave de cada villa, también se hallan los vertederos de residuos caseros; como grandes cartones, ropa, vidrio de colores, muebles etc. Estos son de uso público y los habitantes realizan sus propias descargas. Los vertederos en tierra y de gran escala, que se están llenado a pasos agigantados, es última y triste parada.

Cada dos semanas es la recolección. Si el encargado ve que  en el contenedor orgánico puede haber contaminación de algún producto plástico, rechaza la basura sin llevársela. Lo mismo sucede si las bolsas del contenedor negro exceden la altura permitida quedando semiabierta. Mejor trabajo en la recolección en dos semanas más.

La basura es un asunto de gran preocupación. En una isla en que el terreno es limitado y preciado, los costos de propiedades son exorbitantes; el promedio de una casa común es de 200 millones de pesos, por lo mismo, es un lujo ocupar éstos sólo para poner desperdicios.

Los vertederos se han convertido en un dolor del cabeza para los municipios, que han visto que ni siquiera  el laza de los contribuciones - de más 1 millón de pesos anual promedio,  ha afectado el comportamiento de la gente. Cada dos horas se llena un espacio similar al de un anfiteatro con capacidad para 9 mil personas, o cada semana se carga 245 aviones jumbo jet sólo con los envoltorios de paquetes.

Los medios de comunicación son implacables con el tema. En un reportaje de la BBC titulaban: “Inglaterra se ahoga en basura”, dejando a todos perplejos y temerosos del futuro que nos depara tan cercano como el 2015. Si no se disminuyen los residuos de la población, sucumbiremos en nuestra propia porquería.

Hay métodos que ya se han hecho efectivos en algunos países de Europa. El llamado “pay as you throw” o “pague por lo que tira”, tendría la misión de reducir los residuos, pues el contribuyente vería afectado su patrimonio en forma notoria y directa, distinta al impuesto anual.

A través de un microchip - “Chip & bin”, los contenedores tendrían una clave secreta y un candado digital que los resguardarían de aquellos que quieran evadir el pago tirando en potes ajenos, y para establecer también,  el peso antes y después de que la carga haya sido desalojada. 

El tema es controversial. Opositores a los impuestos, han manifestado su repudio a seguir contribuyendo a las arcas del gobierno - algunos pagan hasta la mitad de su sueldo en distintos gravámenes, aludiendo que esto sólo creará vertederos clandestinos donde las cámaras policiales no llegarían. Y el caos de una sucia comunidad traería peores consecuencias.

En Bélgica los temores fueron los mismos, pero los resultados finalmente sorprendieron. Los vertederos clandestino proliferaron por debajo de lo que se esperaba, la gente comprendió que el cambio de actitud frente  su basura era fundamental, y se concentraba en aspectos  mínimos como elegir alimentos que tengan menos empaque, preferir compañías que venden con reciclado responsable, es decir, se hacen cargo del antiguo artefacto del cliente y así. Se estima que cada dos botellas que se reciclan, equivalen a hervir 5 tazas de té, lo que no es menor. L.V.

Posted by Lory at 21:47:09 | Permalink | No Comments »

el tubo

 

El Tubo

Miraba sus caras una y otra vez. Los rostros esos hombres y de esas mujeres lo decían todo; sus decepciones, felicidades y por sobre todo, sus perversiones. No hacia falta hablar ni admitir.

El tren subterráneo estaba lleno. Todos sentados en una fila enfrentándose, pero sus miradas daban al vacío. Jugaban a estar solos, pretendiendo que compartían un viaje con maniquíes vestidos de azahar. Yo los observé por tanto tiempo que mi estómago sintió vértigo; escalofríos, a veces náuseas. El hedor a piel y especias orientales calaba la nariz.

Una voz grabada, arrítmica, sin vida anunciaba cada estación. Aún se sentía el sacudir del tren, acunando los cuerpos de todos, inclusive el mío. A momentos me daba sueño.

El hombre enfrente de mí abrazaba una botella de vino en una bolsa de papel. Su cabeza apenas se podía sostener, se balanceaba como la de un bebé, mientras sus mocos afluían de su nariz como una cascada viscosa e infinita. Él dormía, pero parecía saber el camino, seguramente aún no era su estación; si es que tenia una.

Se abrieron las puertas y la gente seguía entrando, nadie se bajó esta vez. La multitud se  expande y presiona. El tren se llenó y no hay posibilidad de arrancar suspiros.

A mi lado se sentó un hombre que no dejaba de mirar a una mujer vestida de negro; sus ropas colgaban en sus anchas e insinuantes caderas. A su desgracia, se le cruzó  una japonesa interviniendo en su paisaje. Sólo alcanzó a ver una gran mochila arrugada con chapitas de colores, mezclándose con pelos teñidos de rojo que le hacían juego. La chica  recobraba aspecto de caricaturas nipona, andrógena e irreal. En su desesperación, alzó varias veces la mirada, pero solamente vio bajar a la bella transeúnte, tras de ésta también se fue la japonesa. El hombre sin más, recogió un diario olvidado en el suelo y escondió su cabeza en la sección de caballos.

Con la sinfonía infinita de las ruedas metálicas y el imparable vaivén, comencé a cabecear dormitando una melodía que se hacía lejana. De pronto vi a mi abuela arrastrando los pies yendo hacia al balcón de mi antigua casa en Santiago. Me sonrió como siempre, dejando a su paso la estela dulce del olor  a mate y pan amasado; canción conocida desde siempre. Yo también le sonreí. Luego, como tres hostias remeciendo mi pecho, vi angustiosamente a mi padre parado antes de bajar las escaleras, en su atuendo de pijamas, el mismo en que lo despedí. Su cara desgastada,  sus dientes medios pintados en sangre me abofeteaban duramente, comprendiendo que no habría más pupitres y pizarrón, ya  no más hojas de pruebas sin corregir caerían de los árboles con rayones de la reforma y contra reforma. El cáncer se lo comía ante mis ojos y aún  brindó con el vino que tantas veces lo emborrachó. Hubo un frenar abrupto, desperté agarrándome del bolso, todo parecía igual a mi alrededor. Era sólo yo.  Rutina, ansiedad de fantasmas.

 

De pronto una mujer con obvios meses de embarazo se sienta muy cerca. Me miró fijamente y le dibujé falsamente una sonrisa. Es que ya no daba más con la hipocresía de ver a esas madres llenas de vida cuando la mía sucumbía de asfixia. Yo también tuve una pelusa en el vientre, pero el destino infame me jugó chueco, y vilmente me dio de golpes hasta ver la sangre correr por mis piernas. Entre dolores y hospitales me arrancaron el sueño, se lo llevó eso que llamamos albur.

Mecano me distrajo, un viejo Cd de tiempos de escuela; eso de que el chico que quería ser aire. ¿Qué hago yo con tanta ficha española? Será la mala leche que llevo hace un tiempo. Cambio a Blur y el ánimo se levanta en un segundo.

Estación favorita. A varios les dio por bajar. Pero a su vez, se  subían niños y ancianos, negros y amarillos; también uno que otro latinoamericano; alerta con algún bolsillo flojo. El Tubo para todos era el omnipotente guiador, el que nos llevaba hasta nuestras paradas. Un túnel tan largo y complejo de solo una vía, sólo un carril. Todo se veía tan negro, como los planos de una ciudad de topos gigantes, de la que luego seríamos presas.

Nueva estación. De ahí se podía cambiar a otras líneas para llegar a distintas partes de la ciudad. Me bajé he hice la conexión sin nunca ver un trozo de luz. Doscientos escalones aún  más profundos, cinco minutos entre laberintos de cemento y baldosa de la época de la Reina Victoria,  200 años atrás. Ya estaba en la plataforma que deseaba, esperando por el otro Tubo que me recogería e internara.

Un niño me dijo al oído que estaba lloviendo allá arriba. Agua que caía del cielo como llanto, como furia. No pude recordar nada más, qué extraño, sólo un viaje monótono desde aquella estación sin nuevas paradas. El expreso que todos tomamos con prisa sin saber dónde arribar.

Algunos demoran 87 años o 50 en hacer el viaje, todo depende de las conexiones. Es usual que mucha gente se caigan por accidente o por intención sobre la línea electrificada, u otros sucumban apretujados por las puertas. Yo llevo unos cuantos ya, y aun no sé  si haré trasbordo.  L.V

Posted by Lory at 21:45:33 | Permalink | No Comments »

el cassette

 

Spill the bins.

Cuando el diario Londinense, News of the World entrevistó la Condesa de Wessex, esposa del Príncipe Eduardo, hijo menor de la Reina Isabel,  sus palabras se transformaron en acontecimiento mundial. Ahí estaba la nuera de una de una de las mujeres más famosas en la historia, criticando no sólo a los políticos oficiales de gobierno, sino también a su suegra.

Mrs Sophie Rhys-Jones “arrojó los porotos”, como bien reza el dicho inglés. El parentesco con la monarquía no la hace necesariamente  partidaria a ésta. Pero lejos de sus dichos, lo que causó  estrago,  generando las más agitadas discusiones, fue en las circunstancias en que la Condesa habló, sin casi importar si con esto ella pasó a llevar el protocolo real.

Ella creyó que  se entrevistaría en al hall de un hotel con un poderoso y millonario  árabe para consolidar un jugosos negocio para su empresa de relaciones publicas.  Ese árabe era por cierto un periodista disfrazado, el que le sonsacó que las relaciones familiares no son las mejores.

Más allá de los conflictos de intereses entre los límites de pertenecer a la realeza y dirigir negocios privados, el debate dio inicio a una discusión infinita sobre la ética de la profesión periodística, y hasta cuándo se les permite a estos profesionales ejercer su trabajo a fuerza de trampas y engaños para dar a conocer una verdad. No llegaron a nada.

El amarillismo es de temer. A los medios ingleses los definiría como uno de los más osados del mundo, donde la discusión de lo privado y público es la misma cosa y todos sucumben a sus investigaciones; gobierno, políticos, empresas, y por cierto la monarquía pasa a ser el juguete favorito. Los diarios sensacionalistas o tabloides, no tienen comparación con nuestra pintoresca “La Cuarta”, la que es más bien un niño de pecho.

The Mirror, The Sun y muchos como éste manipulan algunos de sus artículos mezclándolos con la realidad, la idea es provocar reacciones en los afectados, desinformar con sabroso escándalos posteriores. Luego las noticias de ayer  sirven para envolver el aceitoso fish & chips, y así el ciclo continua. El periodismo inglés no es pautado por las conferencias de prensas, el fuerte es el periodismo investigativo, en la que todos son posibles presa. Por cierto, también hay contrastes; excelentes diarios de corte político y económico como The Guardian, The Indipendent, The Observer, The Times también investigan con independencia y libertad, haciendo del ejercicio periodístico el un verdadero cuarto poder.

Ser periodista en este país es relativamente fácil. Aunque el oficio es muy antiguo, como profesión es más bien nueva. En rigor, no se necesita estudiar en la universidad, basta con poseer pluma y ganas. En Chile la carrera parte en los anos 50, impartida por la Universidad de Chile.

En Uk se puede estudiar en institutos de capacitación,  donde se enseñan algunos trucos de redacción, pero el entrenamiento no dura más de dos años a diferencia de los gloriosos 5 anos más tesis en Chile. El propio perfeccionamiento depende del estudiante y gente de otras disciplinas, como economistas o profesores, pueden ejercer libremente.

Las universidades imparten Master y Doctorados  en periodismo y comunicaciones y el requisito es haber trabajado al menos tres años en materias periodísticas.

Con todo esto, recuerdo mi tiempo de estudiante con horas de ética, filosofía, psicología y cuantos ramos más para después oír que éramos un mar de conocimiento con un centímetro de profundidad. Qué somos al fin de cuenta?

Hoy llamé por teléfono a una universidad para ver la posibilidad de enseñar español, que requiere ser nativa de un país hispano y tener algún grado universitario. La conversación, que iba muy bien hasta que mencioné mi profesión, se tornó lejos, paranoica y extraña. Repentinamente esta mujer española me respondió: “no tengo más comentarios, este diálogo se terminó”. Quedé asombrada por unos segundos y le dije que no andaba detrás de ninguna noticia, sino por el empleo que ellos ofrecían. Abruptamente me cortó el teléfono. Todos andan a saltos últimamente. Nadie se confía de quien dice ser.

Bien repetía mi profesor  José Miguel Riveros, antiguo editor de la Radio Portales, con ese pucho barato e interminable en la boca: “en esta profesión no se es periodista, sino “Pillorista”. Nunca entendí muy bien de lo que se trataba, pero sólo hoy me he dado cuenta, pecando de inocente o mejor dicho, de otra cosa. L.V.

Posted by Lory at 21:44:54 | Permalink | No Comments »

viva la mezcla

 

Viva la mezcla!! 

El Sur con el norte, la leche con plátano, el tomate con cebolla, el blanco y el negro. Así se me vienen a la mente miles de mezclas, contrastándose, saboreando las diferencias, complementándose.

Hoy vi a mi esposo subiendo las infinitas escaleras del edificio; recién había salido para su trabajo y a su regreso repentino me dijo que el auto no partía, y ya estaba retrasado. Miró en Internet los próximos trenes a St. Albans  - cuidad al norte de Londres,  me dio un beso y se fue tranquilamente. Sin culpas ni rabietas.

Será su postura inglesa ante la vida? Famosa por la diplomacia, serenidad ante lo adverso? O todos los años de historia que ha acumulado en sus genes? No lo sé. Cuando le pregunto si mi quiere, me mira quieto unos segundos y me responde seriamente que sí, luego sigue en lo suyo. Las palabras no fluyen de su boca cuando se trata de hablar de sentimientos, pero al mismo tiempo, cuando un problema ocurre no se preocupa; se ocupa.

Con dos guerras mundiales a cuestas, este gentío costumbrista tiene una fuerte influencia victoriana en todo y un clima muy desafortunado. Con una lluvia eterna, los ingleses han dado rienda suelta a su imaginación. Son hábiles en el cine, música, ciencia y tecnología. A veces me parece que se olvidaron del mundo exterior para vivir el suyo, el más íntimo de los universos. Los ingleses reemplazaron caminar con los sombreros de tongo o tomar el té a las 5 de la tarde envueltos en una espesa neblina, por sostener actitudes  todavía más únicas; como la salud gratis para todos, ayuda al más débil y respeto total a las diferentes razas y culturas. Sin duda son ingleses antes que europeos por su calidad de isleños.

Aquí, los gritos del italiano, la seducción del griego, la obsesión aromática del francés, la libertad del holandés o la mejor de las paellas cocinadas por un moreno español, no tienen espacio ni comparación. El inglés es por definición un ser individual que fácilmente se pude prejuzgar sin darle el tiempo de abrir sus encantos, pero cuando le das dos segundos más; deleita e hipnotiza.

Cuántas veces he inspirado comentarios de encarnar el fuego con el hielo, el canto con el silencio, y así tantas similitudes resaltando lo muy  inglés que es él y lo tan chilena que soy yo. Por supuesto, no soy el único ejemplo, mi sólo paseo por el centro de Londres  inspira mis líneas; un indio con una china, un negro con una blanca traslúcida, un inglés con una tailandesa; es como los avisos de Benetton: “los colores unidos”.

La unión es un estado más en el ser humano para lograr sus objetivos de ser felices y formar el clan, es casarse con los mitos y costumbres donde los tintes en la piel no dicen mucho en un país tan cosmopolita. Los problemas vienen de aquellos como yo, lo que hemos crecido en las fronteras naturales de ese Chile, y nos enfrentamos por vez primera al encontrón cultural de las mezclas. Lejos de la cordillera, desierto y Antártica.

 

Va desde cómo la gente socializa, se viste, come y ve sus vidas en perspectiva, interesándose por los grandes temas y dejando de lado las pequeñeces por los cuales matarían los sudamericanos. Y a veces al revés; dándole énfasis a detalles, demarcando su derecho natural de vivir en armonía y tranquilidad, sin dejar ser invadidos.

Las reglas son así, pero siempre están sujetas a cambio. Las parejas mixtas encuentran espontáneamente un punto de equilibrio en el cual esos seres aprenden a recolectar y repetir lo que les agradó, lo que les es gracioso o sabio. Sin embargo, muchos se han perdido en la búsqueda de la balanza y han abandonado la ilusión por la que se unieron. La idiosincrasia es una carga, es nuestro peso multiplicado por siglos historia, tradiciones y pequeños dejos de chilenidad pura.

Pero aún hay algo que no me hace envidiar ni el temperamento latinoamericano, ni las palabras al oído de ese acento conocido, ya que tras el discurso lacónico de mi esposo se entretejen dos mundos; combinando, entreteniéndose en el aprendizaje. Es como un pebre con mucho ají aliñado con una dulce mermelada de frambuesa (muy inglesa), tal vez no es el gusto de todos y para muchos una locura, pero incorporando elementos infrecuentes a tus recetas, es la única forma de enriquecerlas. L.V.

Posted by Lory at 21:43:38 | Permalink | No Comments »

Thursday, July 5, 2007

In the Town where I was born….

We are living in a Yellow Submarine….

Posted by Lory at 21:35:30 | Permalink | No Comments »