Vomit… hmm nice
Ahora con el estómago más firme, me puedo sentar frente al computador sin sentir náuseas. Lo pueden creer? Abrir el laptop y tener que enfrentar la luz me hacía vomitar!
Todo empezó una calida tarde de verano en Osorno, en nuestra primera tirada de viajeros al sur de Chile. Simplemente me dio la tincada que antes de realizar una severa dieta, pues había subido considerablemente de peso con las famosas vacaciones, era mejor constatar que no estuviera embarazada. Cosas de mina.
Esa noche, y con un resfrió que se estaba convirtiendo en asma por la polvareda de Osorno, el primer test salió levemente positivo. Sorpresa e incredulidad de parte de nosotros. Lógico.
Camino a Bariloche, cruzando la cordillera en bus por el paso sureño, mi asma se hacia más severa, y la verdad es que cada vez era mas dificil respirar, me sentía mal, muy mal. Llegando me fui directo a la farmacia, y lógico otra vez, antes de ingerir cualquier medicina debía corroborar si el embarazo iba o no. Otra vez positivo leve. Oops.
Asma declarada en Bariloche y los doctores argentinos de urgencia me querían internar. Tomamos un vuelo inesperado en Lan y nos regresamos a Chile, luego de una semana de agonía en argentina.
Llegando, la confirmación del embarazo fue algo inminente, llevaba en mi vientre un pequeño huevo fertilizado. El amor me hacia florecer, y para la Navidad, esa misma mañana del 25 de diciembre, un claro test de embarazo marcó positivo con un buen azul oscuro. Definitivo. Un regalo de Father Xmas!
Esos días me sentí bien, y con el asma superada, andaba por las nubes de felicidad. sólo en nuestra segunda tirada al sur, Punta arenas y Ushuaia en argentina, comencé claramente a demostrar los primeros malestares propios del embarazo.
Todo, sencillamente todo me daba asco, desde ir al restaurante y oler la carne, el puré, la centolla…. La naranja, el olor del hotel, las mañanas es la habitación, el taxi, el frió, el viento, el amar…. Todo!
Llegando a Santiago, la cosa no cambió mucho. Los sabores se agudizaron, desmenuzando cada ingrediente y me sentía nauseabunda a cada momento. Sólo la fruta mejoraba mi estado en algo… lo demás: todo mal.
El olor de la cocina, la manipulación de los alimentos, limpiarle el poto a Thomas, el jabón Dove en el baño, los duraznos, la coca cola Light, el desodorante roll on Nivea, la marraqueta… el recuerdo del último viaje al sur, inclusive, y paradojalmente, el recuerdo de la cara de phillip!
Todas la mañanas y a veces 3 veces por día he llegado a vomitar, sin energías y somnolienta.
Ahora me siento un poco mejor, y creo que mi estómago y las hormonas se están afirmando. Hace dos días que no vomito y no se si eso querrá decir algo… yo sólo aquí viviendo y esperando que todo salga bien.
Update: Vomité hoy L
